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Ejercicios como Tratamiento: Dolor de rodilla

El dolor de rodilla o síndrome de dolor patelofemoral como se conoce científicamente, es una condición que afecta actualmente al 25% de la población (casi 2 billones de personas) y parece ser 2 veces más frecuente en mujeres.

El dolor de rodilla o síndrome de dolor patelofemoral como se conoce científicamente, es una condición que afecta actualmente al 25% de la población (casi 2 billones de personas) y parece ser 2 veces más frecuente en mujeres.1

Este dolor suele aparecer en la parte anterior de la rodilla, y tiende a ser inespecífico. Es decir, todavía no podemos identificar una causa exclusiva de su origen. No obstante, la teoría más aceptada es que se produce por una disfunción de las fuerzas mecánicas entre la patela (rótula) y el fémur.2 Antes de seguir adentrándonos en el tema, es necesario conocer lo básico de la anatomía de la rodilla para tener un conocimiento visual de base.

Anatomía de la rodilla

Una articulación es un punto en el cuerpo donde dos o más huesos se unen para dar cabida al movimiento. La rodilla es una de las 360 articulaciones que tiene el cuerpo. Esta funciona en modo de bisagra (véanlo como un baúl que solo sube y baja) con muy poco movimiento lateral.

Está formada por 3 huesos: el hueso del muslo (fémur), el hueso de la pierna (tibia) y la rótula o patela. Al flexionar o estirar la pierna, el fémur gira sobre la tibia, mientras que la rótula corre a lo largo del final del fémur. El movimiento de la pierna es impulsado por los músculos del muslo, siendo el más grande el cuádriceps, situado en la parte delantera del muslo. Los isquiosurales (hamstrings en inglés) hacen la acción opuesta a los cuádriceps, estos flexionan la rodilla.

La rótula funciona como una especie de palanca que hala y «empuja» el tendón provocando así el movimiento. Su contacto con el fémur inicia a los 20 grados de flexión, y termina a los 90 grados de flexión.3 Las fuerzas ejercidas sobre la patela varían en función de la actividad;4

  • Caminar: 33-50% del peso corporal total.
  • Subir escaleras: Tres (3) veces el peso corporal total.
  • Sentadillas: Siete (7) veces el peso corporal total.
  • Correr: Siete (7) a once (11) veces el peso corporal total.

Entendiendo este principio, resulta importante saber que todo lo que afecta el desplazamiento normal de la patela (patellar tracking) sobre el fémur puede aumentar las probabilidades de desarrollar dolor de rodilla a largo plazo. Pero en sí, ¿cuáles son los factores que más se asocian al síndrome de dolor patelofemoral?.

Factores de riesgo

Todavía hoy la ciencia no puede definir un factor aislado e irrefutable que explique este síndrome. Sí hay varias teorías y argumentos que tienen cierto peso e incluso suelen diferir ligeramente entre sexos, pero la realidad es que la evidencia sigue siendo inconsistente e inconclusa. No obstante, algunos de los factores que más frecuentemente se asocian al dolor patelofemoral son los siguientes:

  • Estrés biomecánico.
  • Debilidad de los cuádriceps.
  • Debilidad de la musculatura de la cadera.
  • Mala alineación de miembros inferiores.
  • Sobrepronación del pie.
  • Sobre uso.
  • Trauma o cirugías previas.
Sobre pronación del pie.
Mala alineación de miembros inferiores.
Debilidad de cuádriceps.

Aunque hay cierta evidencia de que algunos de estos factores se correlacionan, todavía no se puede confirmar a ciencia cierta que son en sí la causa del problema. Esto se debe a que los estudios y pruebas necesarias para esto requieren de evaluaciones complejas en ambientes controlados y preferiblemente con movimientos en vivo que son extremadamente difíciles de medir. Lo que algunos estudios prueban dentro de una población, otros estudios no pueden corroborarlo en otra población. Esto complica el consenso.

No obstante, lo más importante aquí es entender que gran parte de la población con este dolor suelen mejorar e incluso recuperarse completamente después de agotar un plan de recuperación apropiado. Después de todo, este síndrome no es degenerativo.6 A sabiendas de esto, lo que sigue después de identificar los posibles factores de riesgo es identificar cuál sería el programa de rehabilitación apropiado para cada individuo. Esto siempre dependerá del punto donde se encuentra la persona y su historial clínico. Es decir, los ejercicios recomendados para una persona en recuperación de un trauma nunca será el mismo que alguien con mera debilidad muscular de cuádriceps y glúteos.

Entonces, ¿cómo el ejercicio puede ayudar?.

Ejercicio como tratamiento

Un consenso realizado en Australia en el 2017 arrojó varias recomendaciones en relación al ejercicio como tratamiento:7

  • Se recomienda la terapia de ejercicios para reducir el dolor a corto, mediano y largo plazo y mejorar la función a mediano y largo plazo.
  • Se recomienda combinar ejercicios de cadera y rodilla para reducir el dolor y mejorar la función a corto, mediano y largo plazo, y esta combinación debe usarse con preferencia a los ejercicios de rodilla solos.
  • Se recomiendan intervenciones combinadas para reducir el dolor en adultos con dolor patelofemoral a corto y medio plazo. Las intervenciones combinadas como programa de manejo incorporan la terapia de ejercicios, así como uno de los siguientes: ortesis de pie, vendaje rotuliano o terapia manual.

La gran cuestionante sigue siendo, ¿cuáles ejercicios debo hacer?. La respuesta a esto es más compleja de lo que aparenta, pero un buen intento es: los que ataquen el factor de riesgo principal con la mayor intensidad y carga tolerable.

En la práctica clínica las recomendaciones siempre diferirán entre cada caso (la mayoría de las veces) pero un buen porcentaje de los ejercicios que se repiten son los siguientes:

Enfocados en la musculatura de cadera:

Aducción de cadera.
Abducción de cadera.
Puente glúteo.
Abducción de cadera con banda de resistencia.
Aducción de cadera contra pelota.
Aducción de cadera con banda de resistencia.

La combinación de peso, sets y repeticiones dependerá de los variables antes mencionadas como punto de inicio, dolor tolerable, factores de riesgo involucrados, etc.

Enfocados en la musculatura de las rodillas:

Poliquin Step-up
Sentadilla peso libre.
Sentada contra pared.
Sentadilla con talones elevados.
Caminata de isquiosurales.
Sentadillas de tijera.

Al igual que en el apartado anterior, la prescripción de estos ejercicios depende del punto inicial de cada individuo. Con relación a estos dos complejos musculares (de cadera y de rodilla) la evidencia apunta a que la combinación dentro de un programa de entrenamiento puede arrojar mayores beneficios que trabajarlos de manera independiente.7

Resulta imperativo destacar que previo a realizar cualquiera de estos ejercicios es recomendado antes consultarlo con su médico de cabecera. En muchos casos realizar actividades de este tipo puede resultar en una regresión de la condición o incluso empeoramiento del síndrome de dolor patelar. En parte porque uno de los factores de riesgo es precisamente el sobre uso de la articulación.

Fuera de esto, el ejercicio suele ser una recomendación muy efectiva como tratamiento no farmacológico y como una alternativa a procedimientos más invasivos como cirugías (que en muchos casos es lo mejor).


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Kemery J. Sigmund, Marie K. Hoeger Bement, Jennifer E. Earl-Boehm; Exploring the Pain in Patellofemoral Pain: A Systematic Review and Meta-Analysis Examining Signs of Central Sensitization. J Athl Train 1 August 2021; 56 (8): 887–901. doi: https://doi.org/10.4085/1062-6050-0190.20
  2. Clijsen R, Fuchs J, Taeymans J. Effectiveness of exercise therapy in treatment of patients with patellofemoral pain syndrome: systematic review and meta-analysis. Phys Ther. 2014 Dec;94(12):1697-708. doi: 10.2522/ptj.20130310. Epub 2014 Jul 31. Erratum in: Phys Ther. 2015 Jun;95(6):944. PMID: 25082920.
  3. Fu FH, Seel MJ, Berger RA. Patellofemoral biomechanics. In: Fox JM, Del Pizzo W, eds. The Patellofemoral Joint. New York, N.Y.: McGraw-Hill, 1993:49.
  4. Reilly DT, Martens M. Experimental analysis of the quadriceps muscle force and patellofemoral joint reaction force for various activities. Acta Orthop Scand. 1972;43:126-37.
  5.  Farrokhi S, Keyak J, Powers C. Individuals with patellofemoral pain exhibit greater patellofemoral joint stress: a finite element analysis study. Osteoarthr Cartil. 2011;19:287–294. doi: 10.1016/j.joca.2010.12.001.
  6. Saltychev M, Dutton RA, Laimi K, Beaupré GS, Virolainen P, Fredericson M. Effectiveness of conservative treatment for patellofemoral pain syndrome: A systematic review and meta-analysis. J Rehabil Med. 2018 May 8;50(5):393-401. doi: 10.2340/16501977-2295. PMID: 29392329.
  7. Collins NJ, Barton CJ, van Middelkoop M, et al. 2018 Consensus statement on exercise therapy and physical interventions (orthoses, taping and manual therapy) to treat patellofemoral pain: recommendations from the 5th International Patellofemoral Pain Research Retreat, Gold Coast, Australia, 2017. British Journal of Sports Medicine 2018;52:1170-1178.

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